Me llamo Laura Gracia, aunque muchos me conocen como Lalá.
Soy artista, ilustradora, muralista y directora de una academia de arte… pero sobre todo, soy alguien que lleva pintando desde que tiene uso de razón y no ha parado desde entonces.
Desde 2004, mi vida ha estado marcada por el arte en movimiento: Linares, Alicante, Pontevedra, Menorca, Pamplona... Ciudades que me han regalado inspiración y en las que he dejado parte de mi obra.
He pintado murales, he expuesto en salas con historia y he fundado espacios para que otros también creen.
Entre los proyectos más importantes de mi trayectoria están La Casa Pintada en Linares, creada junto a artistas como Belin o Miguel Scheroff, y La Fábrica de Arte, mi academia en Zaragoza, que sigue viva desde 2015.
En 2024, di un paso más publicando mi primer álbum ilustrado, "El Bosque Inquieto", con la editorial Prames.






Mi pintura no busca gustar. Busca contar.
Trabajo con todo lo que tengo: pinceles, manos, materiales diversos y una necesidad constante de sacar lo que llevo dentro.
Me gusta explorar, mancharme, experimentar, romper y recomponer.
Hay cuadros llenos de luz y otros más oscuros, porque así es la vida. Pero el color siempre está presente. Es mi manera de filtrar la realidad. Y de resistirla, a veces.
Cuadros que hablan, que gritan o que susurran. Cada uno lleva un trocito de mí.
Desde encargos comerciales hasta proyectos libres donde el muro se convierte en mi lienzo favorito.
Color, frescura y un puntito de humor en acuarela, tinta o lo que toque.
Porque capturar el momento, en directo, tiene una magia especial. Ideal para eventos (sí, bodas también).
Porque no puedo no hacerlo.
El arte no es una opción, es mi forma de habitar el mundo.
Como decía Nietzsche: “Sin arte, la vida sería un error”...
Y yo añado: “como unas albóndigas sin salsa”.